Dicta la inconsciencia sueño de fuego,
entrego mi rigor custodiado por extremos,
ebrio de su ser, en incandescente juego,
febril gané las cumbres del magno corazón,
enajenación por príapo, carencia de razón.
Realísmo onírico, sin ambages habla el alma,
poros manantial, tibio caudal, raudos sudores,
dulce muerte en vida, desenlace de estertores,
fatigados entes llegada la luz, al alba.
Sumatorio de elementos son sus lunas,
fresca hierba que tierra exhala inspiro,
manifiesto de mar diáfano y zafiro,
fuego quedo que mi ardor acuna,
viento ardiente en inflamable bruma.
Albo polo imán de mi cariño,
oriente de mis pasos, mi cordura,
virtuosa mente ya fruta madura,
ilusionado hombre hiciste al niño.
Compendio tu de todo bello y bueno,
astral revelación, primor dorado,
realísmo onírico desperté a tu lado,
por tí morí a lo real y nací al sueño.
A.G.
viernes, 30 de abril de 2010
viernes, 23 de abril de 2010
A dos aves que migraron
Amigo que volando, partiste hacia otro rumbo,
queriendo ser el medio de lo justo, hombre rotundo,
o marchaste a dscernir nuevos caminos en el aire,
en sitio donde el fuego se celebra como un baile.
Amigo te recuerdo en esplendor de primavera,
no olvides tus raíces en la gente de esta tierra,
nexo común de todos, sea la risa nuestra esencia,
anhelamos taciturnos la alegría de tu presencia.
Amigos que estaís ahora donde antes muere el día,
dejando el vacío viento lleno de melancolía,
procurad pronto regresosobre pétrea o férrea vía,
y bebámonos a tragos los licores de la vida,
vaciemos la botella, queda sobriedad prohibida.
Al que un teatro lleva por nombre,
al que aún nieto de Santa María, es hombre.
A.G.
queriendo ser el medio de lo justo, hombre rotundo,
o marchaste a dscernir nuevos caminos en el aire,
en sitio donde el fuego se celebra como un baile.
Amigo te recuerdo en esplendor de primavera,
no olvides tus raíces en la gente de esta tierra,
nexo común de todos, sea la risa nuestra esencia,
anhelamos taciturnos la alegría de tu presencia.
Amigos que estaís ahora donde antes muere el día,
dejando el vacío viento lleno de melancolía,
procurad pronto regresosobre pétrea o férrea vía,
y bebámonos a tragos los licores de la vida,
vaciemos la botella, queda sobriedad prohibida.
Al que un teatro lleva por nombre,
al que aún nieto de Santa María, es hombre.
A.G.
sábado, 10 de abril de 2010
Lúcido aturdimiento
Cristalina cascada de ideas,
cuando frágil es la memoria,
se repite siempre la historia.
Alba perla oscurecida queda.
Sangre aprisionada en rubí,
vuelve al rojo torrente de mi ser
y traeme contigo las leyendas
de los campos, inspírame.
Éter penetrante en mi alma,
hazme ver desde más alta palma,
los pensamientos olvidados,
la belleza jamás vista.
Por bermellón caldo estremecido,
presta acudirá la mente,
a originar nueva simiente
del ingenio, otrora adormecido.
Sirva al amor por su cuerpo mi agudeza,
fluye elixir, saxo tenor vertiginoso,
sea yo vehículo del jazz mas hermoso.
Ya gobierna el corazón, sé con certeza.
A.G.
cuando frágil es la memoria,
se repite siempre la historia.
Alba perla oscurecida queda.
Sangre aprisionada en rubí,
vuelve al rojo torrente de mi ser
y traeme contigo las leyendas
de los campos, inspírame.
Éter penetrante en mi alma,
hazme ver desde más alta palma,
los pensamientos olvidados,
la belleza jamás vista.
Por bermellón caldo estremecido,
presta acudirá la mente,
a originar nueva simiente
del ingenio, otrora adormecido.
Sirva al amor por su cuerpo mi agudeza,
fluye elixir, saxo tenor vertiginoso,
sea yo vehículo del jazz mas hermoso.
Ya gobierna el corazón, sé con certeza.
A.G.
jueves, 8 de abril de 2010
Desde siempre, fuego.
Negra descarga de saetas, primaveral presagio.
Oscuro es tu color pero no tu alma,
pues traes la vida al cristal del ocaso.
Cuantas horas derroché mirando tus geométricos danzares,
esferas perfectas que trazas con el compás de tus cantares,
singular dibujo.
Tu alarido agudo llena el aire,
arrastras tras de tí el peso del cielo,
que es fuego, y luego,
rescoldo nebuloso que termina por ahogarse en azul mar
estrellado.
Traes olor a tierra, a rosa...
Alteras mi ser con profunda ansiedad trascendental, el amor;
poesía ferviente que escribo improvisada sobre
su piel, antes de que abrase mis entrañas.
En el mismo barrio, sobre el mismo banco, sentado te contemplo.
Me transportas a los días eternos de mi infancia.
Me provocas el anhelo de las horas en que el tiempo no importaba.
¡Cuantas sensaciones en mi despiertas!
Tantos recuerdos enciendes.
Ya brota fogosa la flor de la memoria.
Tanto te estimo que vine a nacer en abril
porque abril nació contigo,
amiga golondrina.
A.G.
Oscuro es tu color pero no tu alma,
pues traes la vida al cristal del ocaso.
Cuantas horas derroché mirando tus geométricos danzares,
esferas perfectas que trazas con el compás de tus cantares,
singular dibujo.
Tu alarido agudo llena el aire,
arrastras tras de tí el peso del cielo,
que es fuego, y luego,
rescoldo nebuloso que termina por ahogarse en azul mar
estrellado.
Traes olor a tierra, a rosa...
Alteras mi ser con profunda ansiedad trascendental, el amor;
poesía ferviente que escribo improvisada sobre
su piel, antes de que abrase mis entrañas.
En el mismo barrio, sobre el mismo banco, sentado te contemplo.
Me transportas a los días eternos de mi infancia.
Me provocas el anhelo de las horas en que el tiempo no importaba.
¡Cuantas sensaciones en mi despiertas!
Tantos recuerdos enciendes.
Ya brota fogosa la flor de la memoria.
Tanto te estimo que vine a nacer en abril
porque abril nació contigo,
amiga golondrina.
A.G.
martes, 6 de abril de 2010
Noche de Abril.
Peritaje en lunas, como Hernández.
Regia señora que en lóbrego manto
cobijarte pretendes del astro acusador.
Que por antojo hace ocultar tu blanco,
o dota a tu rostro de níveo esplendor.
Lácteo camino ¿qué secretos guardas?.
¿Mente alguna abarcarte? No alcanza.
Imposible el resumen, estelar vergel.
Incógnito capricho del tiempo,
invento cruel.
Del polen de tu vacío quisiera
obtener miel.
Inconmensurable, solo veo tu puerta,
llena de energía, ¿o tal vez muerta?
Crepitar de centellas eternas sin dueño.
Agotas mi energía, sin fuerzas, duermo.
Estancia infinita minúsculo me haces.
Y aunque sólo sea en el fondo, me place.
A.G.
Regia señora que en lóbrego manto
cobijarte pretendes del astro acusador.
Que por antojo hace ocultar tu blanco,
o dota a tu rostro de níveo esplendor.
Lácteo camino ¿qué secretos guardas?.
¿Mente alguna abarcarte? No alcanza.
Imposible el resumen, estelar vergel.
Incógnito capricho del tiempo,
invento cruel.
Del polen de tu vacío quisiera
obtener miel.
Inconmensurable, solo veo tu puerta,
llena de energía, ¿o tal vez muerta?
Crepitar de centellas eternas sin dueño.
Agotas mi energía, sin fuerzas, duermo.
Estancia infinita minúsculo me haces.
Y aunque sólo sea en el fondo, me place.
A.G.
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