martes, 6 de abril de 2010

Noche de Abril.

Peritaje en lunas, como Hernández.

Regia señora que en lóbrego manto
cobijarte pretendes del astro acusador.
Que por antojo hace ocultar tu blanco,
o dota a tu rostro de níveo esplendor.

Lácteo camino ¿qué secretos guardas?.
¿Mente alguna abarcarte? No alcanza.
Imposible el resumen, estelar vergel.
Incógnito capricho del tiempo,
invento cruel.
Del polen de tu vacío quisiera
obtener miel.

Inconmensurable, solo veo tu puerta,
llena de energía, ¿o tal vez muerta?
Crepitar de centellas eternas sin dueño.
Agotas mi energía, sin fuerzas, duermo.
Estancia infinita minúsculo me haces.
Y aunque sólo sea en el fondo, me place.

A.G.

1 comentario: